Autoconocimiento
CONOCERSE A UNO MISMO
Aunque la tarea de llegar a conocernos a nosotros mismos resulta difícil y puede llevarnos toda una vida, dicho conocimiento es fundamental para lograr una estabilidad emocional y psicológica. El conocimiento de uno mismo presupone el de las propias aptitudes y limitaciones, el del temperamento, el sistema de creencias, los sentimientos, los patrones de conducta, las tendencias autoconstructivas y autodestructivas, intereses y motivaciones, nuestros deseos y nuestros miedos, etc.
En realidad el conocimiento de uno mismo es más una aspiración que una realidad puesto que nunca llegamos a un conocimiento absoluto debido a que siempre surgen nuevas y desconocidas facetas condicionadas por cambios acorde con la edad y las experiencias producidas a lo largo de la vida.
El conocimiento de uno mismo mediante la auto-observación, clásicamente denominado <<introspección>>, ofrece dificultades, ya que al autoanalizarnos psicológicamente perdemos objetividad debido a los mecanismos de defensa y autojustificación. Esta falta de imparcialidad puede generarnos dudas que se pueden traducir en angustia e inseguridad. Algunas personas tienen además dificultad para analizar e interpretar sus sentimientos (alexitimia) por lo que se dificulta aún más su proceso de autoconocimiento.
Por ello es necesario acudir a un experto, normalmente psicólogo, para que nos ayude a interpretar lo que nos sucede o a conocernos mejor. Conocerse a uno mismo es esencial para lograr el equilibrio psicológico y una correcta maduración de la personalidad para perfilar un proyecto personal de vida realista, aceptarnos tal y como somos, sentirnos a gusto con nosotros mismos y vivir una vida creativa y satisfactoria en todos los sentidos.
